
Cómo aprovechar al máximo sus lámparas UV de mercurio de 120W/cm
He pasado tiempo en unos 3,000 talleres de impresión diferentes. Si hay algo que he aprendido, es que lo que funciona en un laboratorio rara vez funciona de la misma manera en un taller ruidoso y con mucho tráfico.
La mayoría de las veces, cuando una lámpara “falla”, en realidad no se trata de un problema con la bombilla en sí. Suele ser simplemente una discrepancia entre la cantidad de energía que emite la lámpara y la velocidad a la que funciona la prensa.
¿Por qué 120W/cm?
Elegimos esta densidad de potencia porque representa el punto óptimo. Funciona bien con la mayoría de las tintas a base de disolventes y tintas UV, sin causar problemas. Se obtiene suficiente energía para secar la tinta rápidamente, pero no tanto como para dañar el material. Si se aumenta demasiado la potencia, se pueden dañar los sustratos. Si se reduce demasiado, la tinta quedará pegajosa, lo que retrasará todo el proceso.
El aspecto técnico (simplificado)
Estas lámparas utilizan descargas de mercurio a baja presión. Básicamente, se energiza el gas para crear un haz concentrado de luz UV-C y UV-B. Para asegurarse de que la luz llegue realmente al producto y no quede atrapada dentro del tubo, se utiliza vidrio de cuarzo de alta pureza. Es transparente, resistente y permite que los rayos UV hagan su trabajo.
El problema del calor
Estas lámparas están diseñadas para ser un reemplazo directo de los reflectores estándar, por lo que conectarlas es sencillo. Pero aquí está el problema: se calientan mucho. Una carga de 120W/cm genera muchísimo calor infrarrojo además de luz UV. Si los ventiladores de enfriamiento están obstruidos por polvo o si el sistema de refrigeración no funciona bien, la lámpara se dañará. He visto lámparas en perfectas condiciones quemarse en unas pocas semanas, simplemente porque el recipiente donde está la lámpara no podía ventilarse bien. Mantenga la lámpara fría y funcionará bien.
Resultados en la práctica
Cuando se trabaja con grandes volúmenes, no se pueden permitir sorpresas. Es necesario que la calidad de la impresión sea constante, desde el principio hasta el final. Estas lámparas mantienen esa constancia, lo que significa que no habrá estrías ni manchas irregulares en el producto final. Solo asegúrese de mantener los reflectores limpios y la fuente de alimentación estable, y todo funcionará bien.