
15 años perfeccionando las lámparas UV de mercurio (y por qué eso es importante)
Pasamos quince años trabajando en esto con paciencia. Al principio, solo realizábamos trabajos para otros fabricantes, pero con el tiempo queríamos crear nuestra propia marca.
Nuestro objetivo no era reinventar la rueda ni afirmar que teníamos alguna “lámpara mágica”. Simplemente queríamos lograr esa precisión tan alta que exigen los grandes fabricantes mundiales. En teoría, una lámpara UV de mercurio es algo simple: se hace pasar un arco eléctrico a través de mercurio vaporizado. Pero en la práctica, lograr esa estabilidad a largo plazo es un verdadero desafío.
El calor es el enemigo.
La mayoría de las veces, cuando falla una línea de curado UV, es porque la lámpara no puede soportar el calor. Por eso nos concentramos mucho en el revestimiento de cuarzo. Si el cuarzo está sucio o lleno de impurezas, comienza a absorber la radiación UV en lugar de dejarla pasar. Esto provoca que la lámpara se caliente y, finalmente, se agriete.
Usamos cuarzo fundido de alta calidad para que la longitud de onda de 254 nm se mantenga estable.
Por supuesto, siempre hay un equilibrio que mantener en cuanto a la densidad de potencia. Claro, se puede introducir más vatios en un tubo más corto para acelerar el proceso de curado, pero eso supone una gran carga sobre los electrodos. Si el sistema de refrigeración no es lo suficientemente eficaz, la vida útil de la lámpara disminuirá en un 30% o más. Es un equilibrio delicado.
Los pequeños detalles que causan problemas
Por lo general, la lámpara falla justo en el punto de conexión. Pasamos mucho tiempo tratando de mejorar la calidad de los electrodos para evitar la formación de manchas o la pérdida de efectividad. Cuando los electrodos empiezan a deteriorarse, el arco eléctrico se desvía. Entonces, la intensidad UV disminuye, y el producto no se cura adecuadamente.
También está el problema relacionado con el gas contenido dentro de la lámpara. Es algo delicado: demasiado mercurio significa que la lámpara funciona como un calentador (demasiada radiación infrarroja); demasiado poco mercurio hace que la lámpara pierda su capacidad de emisión de luz UV. Pasamos mucho tiempo ajustando esa presión para que sea perfecta.
Mantenerlo simple
Hemos diseñado estas lámparas como reemplazos fáciles de instalar. No quiero que perdáis vuestro fin de semana arreglando el balasto o manipulando los reflectores. Deberíais poder simplemente cambiar la lámpara, reiniciar el temporizador y volver al trabajo.
Bueno, no voy a decirles que estas lámparas duren para siempre. Eso no es posible. Toda lámpara de mercurio termina deteriorándose con el tiempo. Por eso les proporcionamos datos sobre la curva de degradación. Así, podrán planificar los reemplazos según su propio calendario, en lugar de descubrir que la lámpara ya no funciona cuando el producto no se cura durante un proceso de producción.