
Cómo lograr una curación adecuada de los textiles con lámparas de yoduro de galio
Si alguna vez ha tenido problemas con impresiones que se desprenden del tejido, sabrá lo frustrante que puede ser. Por lo general, eso ocurre porque la tinta no se ha curado completamente. Aquí es donde entran en juego nuestras lámparas de yoduro de galio personalizadas.
Las lámparas estándar de mercurio son adecuadas para ciertas aplicaciones, pero no siempre sirven para tintas espesas en tejidos porosos. Nuestros tubos de yoduro de galio emiten luz en longitudes de onda más largas. En términos sencillos: la luz UV penetra profundamente en el material, en lugar de limitarse a afectar solo su superficie.
Un poco de ciencia (pero de forma simplificada)
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que estas lámparas se calientan mucho. Si el vidrio no es de primera calidad, se agrietará en cuanto se active la lámpara.
La verdadera magia reside en el aditivo de galio. Este ayuda a que la lámpara emita luz en el rango adecuado de UV-A y UV-B. Esto evita ese problema molesto en el que la superficie parece seca, pero la parte inferior sigue siendo húmeda. Nadie quiere que una impresión parezca terminada, pero se desprenda al lavarla.
Gestionando el calor y la velocidad
Aquí está el problema: si quiere aumentar la velocidad de transporte de los materiales, necesitará más potencia. Eso significa usar lámparas con mayor voltaje. Pero tenga cuidado con el balasto. Si el voltaje no coincide con el de la lámpara, esta se quemará rápidamente. Además, revise sus ventiladores. Las lámparas de yoduro de galio generan mucho calor. Si su sistema de refrigeración no es eficaz, la lámpara se sobrecalentará y su capacidad de emisión de luz UV disminuirá drásticamente.
Instalación en su línea de producción
La buena noticia es que estas lámparas pueden reemplazar fácilmente a las lámparas UV tradicionales. Nosotros nos encargaremos de ajustar su longitud y sus conectores, para que se instalen sin problemas en los enchufes existentes.
Asegúrese de que las lámparas estén rectas. Si una lámpara está ligeramente inclinada, la curación del tejido no será uniforme, y acabará desperdiciando mucho producto.
Un consejo útil: vigile sus reflectores. Revíselos cada 500 horas. También, mantenga esos manguitos de cuarzo impecables. Puede parecer algo trivial, pero una capa fina de polvo puede reducir en un 10% la eficacia de la luz UV. Un limpieza rápida de cinco minutos le ahorrará muchos problemas más adelante.