
En la impresora, una fina capa de aceite y humo en el cuarzo de la lámpara actúa como un filtro. Esto impide que los fotoiniciadores reciban la luz UV que necesitan, lo que resulta en un proceso de reticulación incompleto, hojas pegajosas y papel de mala calidad, cuando debería ser de buena calidad. Es necesario limpiarlo, pero una limpieza excesiva daña el cuarzo y empeora la eficiencia de los reflectores. El verdadero desafío es mantener una salida estable sin dañar los componentes de la impresora.
Lo importante en su interior
Hemos diseñado este reemplazo basándonos en principios fotónicos reproducibles, no en cuestiones relacionadas con las vibraciones. La emisión espectral está centrada en 365 nm, lo que permite que la luz penetre en capas de tinta pigmentada y gruesa. La intensidad máxima se indica en mW/cm², lo que permite determinar la dosis necesaria para curar la superficie, manteniendo al mismo tiempo una reticulación completa en todo el material. El reflector utiliza un recubrimiento dicróico ajustado a la misma longitud de onda, lo que permite que la energía sea devuelta al objetivo en lugar de desperdiciarse en forma de calor. El resultado es una energía de curado constante, corrida tras corrida.
Por qué funciona en las impresoras
Este dispositivo puede reemplazar a las lámparas de mercurio de alta presión en procesos de impresión UV, tanto en impresión offset como en impresión flexográfica o serigráfica. Permite obtener una salida máxima de inmediato, eliminando así los problemas relacionados con el tiempo de calentamiento y los cambios de color. El consumo de energía disminuye, ya que el sistema genera luz UV útil, en lugar de energía inútil de amplio espectro. Menos cambios de lámpara significa menos mantenimiento y menos errores durante el cambio de lámpara. Si se mantiene limpia la ventana y el reflector, la salida permanecerá estable. En pruebas controladas, hemos observado que la vida útil de la lámpara aumenta aproximadamente un 30% cuando se controla la contaminación.
Qué tener en cuenta con los módulos LED-UV
Los módulos LED-UV son compactos y direccionales, pero requieren un manejo térmico adecuado y ópticas limpias. Es necesario adaptar el área de emisión a la ventana de curado, alinear la geometría del reflector con el camino de la luz, y asegurarse de que la capacidad de la fuente de alimentación y los conectores sean compatibles con el módulo. También hay que verificar la compatibilidad con el controlador de la impresora y cualquier lógica de seguridad. Se espera que haya un equilibrio espectral diferente al de las lámparas de mercurio; por lo tanto, es necesario confirmar cómo reaccionan las tintas y recubrimientos a 365 nm, y ajustar la dosis de curado en consecuencia.