
En la línea elíptica de KTK, el proceso de curado no es uniforme: se trata de un proceso intermitente, hora tras hora. Las lámparas convencionales de mercurio no soportan este tipo de funcionamiento. Los electrodos se fatigan, la estabilidad del arco eléctrico varía, y la potencia de salida disminuye justo cuando más se necesita. Hemos creado una lámpara de exposición UV personalizada, basada en un tubo de arco dopado con galio, para que pueda encenderse repetidamente sin perder el control espectral ni la vida útil de la lámpara.
Lo que realmente importa desde el punto de vista técnico
Logramos que la potencia de salida sea adecuada para el fotoiniciador: un perfil espectral estable y estrecho, centrado en 365 nm, con una intensidad máxima de 1200 mW/cm² a una distancia de trabajo de 10 mm. La densidad de potencia es de 120 W/cm², y esta se transmite a través de un reflector recubierto con material dicróico, lo que evita que el calor afecte al sustrato y concentra los rayos UV en la tinta. El dopaje con galio reduce la erosión de los electrodos durante los encendidos repetidos, lo que permite mantener la tensión de encendido y la estabilidad del arco eléctrico incluso después de miles de ciclos. La densidad energética necesaria para el curado es de 800 mJ/cm², en menos de 0.5 segundos; esto es suficiente para lograr una buena adhesión y un curado completo de la superficie, incluso durante esos breves intervalos de tiempo.
Por qué funciona en esta máquina
Las máquinas de curado por flash de alta frecuencia de KTK requieren lámparas que puedan recuperarse rápidamente. Nuestro diseño evita estos problemas, manteniendo la potencia de salida dentro del 3% desde el primer encendido hasta el quinto mil. De esta manera, tanto la primera hoja como la milésima salen con la misma calidad. Se obtiene un control consistente de la cantidad de tinta utilizada, menos errores de impresión y menos rechazos debido a un enlace incompleto entre las moléculas de tinta. El consumo de energía disminuye, ya que la lámpara alcanza rápidamente la intensidad necesaria y la mantiene durante los ciclos repetidos. Además, se alargan los intervalos entre los reemplazos de la lámpara, lo que reduce el tiempo de inactividad de la máquina.
Detalles prácticos
La lámpara está diseñada para funcionar sin ozono, pero requiere balastas adecuadas y un sistema de enfriamiento eficaz. Es necesario que haya suficiente flujo de aire para mantener la temperatura del revestimiento de cuarzo por debajo de 750°C. Funciona bien en las máquinas elípticas de KTK, siempre que se utilice la geometría de reflector indicada. Pero si se desea utilizarla en otras máquinas, podría ser necesario utilizar un soporte especial y recalibrar el tiempo de exposición para lograr la densidad energética requerida. Antes de instalarla, asegúrese de conocer la tensión en circuito abierto y el tipo de conector de su fuente de alimentación; de lo contrario, podrían surgir problemas con el encendido de la lámpara.